Nunca sé cómo empezar una crónica, jeje, son tantas cosas vividas y tantas horas, que hay que concentrarlo todo aquí y cuesta.
Bueno, el día 22 de diciembre había llegado, había llegado el momento de iniciar nuestra aventura. Después de estar para arriba y para abajo y preparándolo todo, al final ni siesta, ni nada de lo que quería hacer, en fin...
Nos reunimos con Sandra en una gasolinera de la A7, donde le dejaba su padre y seguiríamos viaje hacía Empuriabrava, que es donde vive mi hermano. Allí él nos preparó una rica cena y acabamos de prepar todos los trastos. Ah! Claro, se me olvidaba! Yo que soy tan lista, al ver el casco de Sandra, me doy cuenta que me he dejado el mioooo en casa, bieeeeeeeen, claro, si es que algo sabía que me estaba dejando, jaja! En fin, visita al Decathlon y listo, por lo menos para hacer los 130 primeros kilómetros, ya que como luego pasábamos por Lloret, mi hermano me podría ir a buscar el mío.
En fin, después de cenar y ponernos ropa y más ropa, nos subimos al coche y nos vamos dirección a Portbou, elegimos salir desde la playa y finalmente lo hacemos a las 22.30h.
La noche estaba ideal, 14ºC, sin lluvia ni viento, no nos lo podíamos ni creer con la que había caido sólo unos dias atrás.
En fin, salimos y enseguida entramos en calor, me costaba hasta moverme con la cantidad de ropa que llevaba, jeje, y encima que iniciamos subiendo... Empiezo a descubrir la noche... increible, una oscuridad total y el cielo estrellado... Sí que es verdad que todo el trozo que hicimos con mi hermano de apoyo hubiese sido imposible hacerlo sin él. Otros tramos aún, pero Portbou-Lloret, era todo por carreteras solitarias y sin iluminación a excepción del paso por algún pueblito.
Empezamos a luchar contra el aire, claroooo, si todo perfecto tampoco podía ser, vamos sólo nos faltaba que nos soplara a favor, jajaja, pero no, nos tocó luchar contra él bastantes kilómetros, pero bueno, aún así, estaba resultando mejor para lo que me había mentalizado.
En el km 56 (Bellcaire) hacemos la primera parada, sin controlar tiempo, con la calma y en el km 100 (Sant Feliu Guixols), la segunda y durante esos primeros 100km no paramos de hablar, entre el frío y la conversación, un poco más y acabo afónica.
Ahí iniciamos el tramo Sant Feliu - Lloret super divertido, unos 30km donde estaba el mayor desnivel de la jornada, pero fue una gozada hacerlo de noche, ya que era la primera vez que lo hacía y fueron una sensaciones brutales, en cuanto empezamos a subir, cada una marca su ritmo y yo me quedo un poco adelantada. Es un tramo con tantas curvas y tan cerradas, que perdía la iluminación que nos daba mi hermano con el coche, pero creo que eso aún me gustaba más. Yo ahí jugaba con ventaja, porque es mi zona y me la conozco bien, con lo que me permitía ir con más confianza. Subir me gustaba, pero bajar ya era la bomba, me adelanto un poco más para perder la iluminación del coche y me tiro en las bajadas, que pasadaaaa! En ese tramo no nos pasó ni un sólo coche así que tampoco había peligro. Era una sensación genial! Era como entrar en un túnel completamente negro e iba apareciendo el camino poco a poco, lo difruté muchísimo, jeje. En los últimos 10km entre Tossa y Lloret, había que ir con un poco más de precaución porque sí que podíamos encotrar algún coche, pero siguió siendo super divertido.
En Lloret paramos un min. cambio el casco y continuamos camino. A unos 15km, en Palafolls, encontraríamos a nuestro segundo ayudante, a Diego, íbamos retrasadas, entre que no habíamos salido bien bien a la hora y que las paradas nos las tomábamos con más calma quizás de la que debiéramos, las horas volaban, pero bueno, no estábamos compitiendo así que nos daba igual.
En Palafolls aprovechamos a hacer la 3a parada y despedimos a mi hermano, que por cierto "que grande eres!!", más de 12h pendiende de nosotras, toda la noche lo tengo sin dormir y siempre con su sonrisa... te quieroooo Mati!! Joer, que sensible estoy aún, que estoy llorando!! jajaja!
A esas alturas eran ya casi las 6 de la mañana, y ya cambiaba el tema. Empezaba el tráfico.
El coche-apoyo ya no nos seguiría como hasta ahora, por detrás sin despegarse de nosotras, sinó que se adelantaba unos metros, pasabámos y así todo el rato.
Lá próxima parada la haríamos a unos 30km, ya que nos esperaba Noe, y nos traía café calentito. Madre mía como se enrrolló!!!! vino toda preparada!! Café, leche, galletas, chocolate, donuts, ufffff, no faltaba de nada, estaba alucinando con todos, de verdad, a esas horas y que quisieran estar allí con nosotras, con lo bien que se está en la camita... Jolin, me emociono sólo de recordarlo.
Total, después del estupendo desayuno y de pasar un buen rato, Noe nos acompañaría unos 20km hasta Badalona, y de qué manera nos acompañó!! jajaja! Nos llevaba con la lengua fuera! Pero fue divertido.
Llegados a Badalona, y ya con completa claridad, nos despedimos de Noe y de Diego, ya que el tramo de cruzar la ciudad lo haríamos sin apoyo. Mil gracias a los dos, estar pendiente de nuestras locuras durante la madrugada... os geniales!!
Hasta ahí todo había sido perfecto, ahora nos tocaba lo peor... cruzar la ciudad... Entre que era temprano, llevábamos toda la noche pedaleando, mis bioritmos pegaron un bajón. Entre el sueño, y que aquello estaba siendo super agobiante... pero bueno, había que hacerlo sí o sí. En Zona Universitaria, nos esperaba un amigo de Sandra para traernos un café. Otra vez de agradecer como se volcaba la gente, allí esperándonos con el termo, las tazas, el café... jolin, mil gracias!!
En ese punto, el agobio era bastante grande, subimos y bajamos de la bici 300 veces mínimo, cruzamos la ciudad y todos los pueblos de alrededor. Antes de iniciar la subida por las Costas del Garraf, paramos en la última gasolinera para retomar un poco de fuerzas, aunque los ánimos no eran demasiado buenos, allí, yo me sentía como "ida", no sé, una sensación rara, supongo que era el sueño. Los ojos raros, del cuerpo no me dolía nada pero mi cabeza estaba rara, jajaja.
En fin inicamos las Costas del Garraf, y empieza a llover, me pongo el chubasquero e inicio a subir muy lentamente, me sentía como ahogada, en un momento Sandra se me pone delante y seguir su rueda me creaba un estrés increible. No sé cómo describirlo, quería encontrarme sóla, no me importaba nada, ni los coches que me pasaban por al lado, ni la lluvia. Creo que estaba viviendo lo mejor de este reto. Os lo prometo que no sé cómo describirlo ni sé porqué llegó en ese momento, porque no estaba sufriendo como lo he hecho otras veces, no me dolía nada, es que en ese momento, las piernas pedaleaban y yo casi ni lo sentía. Estaba siendo como un "rollo espiritual total"... dejo ir a Sandra y me quedo yo sóla, siento que me estoy metiendo como un pozo y mi cabeza empieza a volar, ¿¿que nos habrían puesto en el café??, jajajjaa, yo creo que estaba drogada, jajajja!
Fuera bromas, parece que lo diga como si hubiese sido un mal momento, pero a mi me estaba encantando, y sé que puede parecer raro, ver a una persona llorar y que te diga que está bien, pero yo estaba disfrutando a mi manera de aquellos momentos.
Sandra me espera y me pregunta si estoy bien, le digo que sí, pero no tengo ganas de hablar, tengo ganas de llorar y lo hago, que increible, yo creo que Sandra se asustó, porque habrá pensaba que lo estaba pasando fatal viéndome llorar así, pero yo no necesitaba ni ánimos, ni que me dijeran que ya quedaba poco, a mi me estaba encantando eso. Tenía en mi cabeza a la gente que más quiero, me acordaba de todas ellas y lloraba y pensaba en ellas. Que felicidad, miraba al cielo y las gotas de lluvia me mojaban la cara...
Creía que ahí podía retirarme, ya había encontrado la maravillosa recompensa que me da la larga distancia... eran aquellos momentos, aquellos sentimientos... y de hecho, después de eso, ahí se acabó el reto para mi. No me pregunteis porqué, porque no lo sé, pero al llegar a Sitges, dejé de disfrutar y ya tiraba para adelante más por obligación que por ganas.
Aún, hoy me lo pregunto y no entiendo porqué perdí toda la motivación por aquello, pero fue así y no tengo explicación.
En Sitges, nos esperaba Ana, la hermana de Sandra y creo que se asustó también al verme con aquella cara, jaja, pero vuelvo a repetir, que ya me daba todo igual, siento decir esto por Sandra.
En fin, en ese punto mi tranquilidad era máxima. Llovía fuerte y ya estaba calada hasta la médula, en Vilanova, haríamos la siguiente parada. Yo en un momento le digo a Sandra, que casi mejor que no paremos, que cómo lo haga no sé si arrancaré, ya que estaba empapadísima y no dejaba de llover y si me enfríaba tenía mis dudas de querer continuar, pero me convencen para que comamos algo y repongamos fuerzas. Les hago caso y paramos en un Mc Donalds, Sandra se come una hamburguesa y yo unos camarrones que me había preparado, que ricos, allí estábamos con otro amigo de Sandra, que se había venido todo preparado para rodar con nosotras un rato, pero evidentemente con la que estaba cayendo no lo haría, jeje, normal.
Sandra, me plantea a ver que hacemos si continuamos o no, y yo le digo que sí, total, la que nos había caído ya... me cambio los guantes y sin pensarlo demasiado me vuelvo a subir a la bici, supongo que quería continuar para ver si volvía a recuperar la motivación, pero después de les Costes del Garraf, nunca más volvió...
Y a partir de ahí, ya no le encontraba sentido a lo que estaba haciendo. Que hacía allí si no tenía ganas? Yo creo que lo hacía por Sandra, si hubiese ido sola, ya me hubiese subido al coche. Sigo adelante pero ya sentía como que aquello era una "obligación" para mi.
No disfrutaba nada, encima el peor tramo de caminones y tráfico, nos pasaban a un metro, levantándonos una nuve de agua y absorviéndonos, ya que al rodar sobre mojado, nuestro agarre no era el mismo.
Seguía para adelante.... a unos 20km de Tarragona nos cruzamos con Raúl, que había salido a buscarnos. Me alegró verlo y compartir unos kilómetros, pero la motivación por aquello seguía sin aparecer.
Al llegar a Tarragona, volvemos a cambiar de coche de apoyo, y a partir de ahí seguiríamos con el padre de Sandra. Seguía sintiéndome como obligada. Haber movido a toda aquella gente hasta allí... Me cambio de calcetines, ya que llevaba los pies helados y calados y buscaba una y otra solución para ver si mi mentalidad cambiaba, hasta le digo a Sandra que volvamos a colocar las luces y creo que ella se alegra, porque a ella sí que le hacía ilusión tirar para adelante.
En un momento sí que le dije a Sandra, que en Tarragona me volvía para casa, pero luego le dije "va, si hemos iniciado esto juntas, lo acabamos juntas" y para qué habré dicho aquellas palabras!! Era más una cosa mía y de intentar obligarme a mi, pero no sé si por eso Sandra no quiso continuar...
Una vez que nos pusimos otra vez en marcha, yo ya no lo tenía nada claro, no sé para qué continué, Raúl se despide y nos dice que se marcha para casa y yo le digo a Sandra que "hasta aquí", no quería continuar, tenía los nervios a flor de pie y empiezo a llorar, le estaba diciendo que estaba bien, pero no quería seguir con aquello.
Es una sensación rara nuevamente, porque yo después de todas las locuras que he hecho sé cuando es un "quiero, pero no puedo", o un "quiero, y lo acabaré como sea", pero noooo, es que no tiene nada que ver con eso. Físicamente estaba bien y si fuera por eso, no tenía ningún problema en continuar, pero yo no quería, no tenía nada de ganas y ya había hecho demasiado hasta allí intentando buscarle el sentido, así que era inútil, no quería continuar con aquello porque no tenía ningún sentido para mi.
Me daba pena por Sandra, y le digo una y otra vez que contínue ella, que siga para adelante, que aquello sí que tenía sentido para ella y ganas, pero no quiso. Me dijo que no, que ella tampoco quería continuar, pero hoy tampoco sé porqué no lo hizo... "Espero en unos dias Sandra hablar contigo y que tus sentimientos se hayan aclarado..."
De este reto, no siento un fracaso, ni mucho menos. Y supongo que es por eso que ahora estoy tan bien. Todos me animais y de verdad que lo agradezco, pero os prometo, que no siento la derrota, quizás sí que lo és, porque no he llegado a la meta, pero no siento que lo sea, porque lo que no voy a hacer, es algo sin sentido.
Vuelvo a repetir, que encontré lo mejor que me podía pasar en las Costas de Garraf y allí se acabó todo.
He aprendido algo creo que muy importante y es no volver a hacer estas cosas junto a otra persona. Y no es por mi acompañante, que Sandra a sido una compañera genial, nos hemos contado confidecias, hemos reido y hemos compartido muchos ratos, pero tal como soy yo, quizás no soy la mejor compañera. Necesito mis momentos de soledad y encontrarme "sólo yo" por eso creo que me gusta tanto la larga distancia, pero no puedo hacer esto y "encerrarme" en mis cosas teniendo a una persona al lado.
"Y lo siento mucho Sandra, pero esos momentos no los domino. Me hubiese gustado que tu hubieses continuado, porque tú sí tenías ganas, y tu sí tenías la motivación que a mi me faltaba"
De todo se aprende y ya he aprendido algo nuevo.
Desde luego que estoy 100% satisfecha. Siento que es lo que debía hacer y no me arrepiento y ya volveré a hacer otras cosas!! Si las ganas de hacer locuras no las he perdido!
Con Sandra siempre decíamos que haríamos más locuras, pero ahora sé "que te acompañaré desde otro punto y te haré de apoyo el tiempo que necesites, eso no lo dudes, pero no volveré a arriesgar a que me pase algo así otra vez. No me siento mal por mi, sino por ti"
Así acabó esta aventura y yo ahora mismo en cama y con el gripazo, jaja!
Sólo me queda agradecer a cada una de las personas que han estado con nosotras, a todos por los ánimos y fuerzas en la distancia y especialmente a mi hermano, Diego y a la hermana y padre de Sandra por los coche-apoyos y a todas esas personas que a pesar de sus obligaciones, del madrugón, el frío y de todo, estuvieron allí. ¡¡No lo olvidaré nunca!!
Tenemos muchas fotos, que poco a poco iré recopilando, de momento tengo las de Diego, que os dejo en este enlace:
http://picasaweb.google.es/sinalloret/RETOCOSTACATALANASS#
También os enseñaré lo que sale del Garmin cuando vuelque los datos que han quedado allí grabados, 303 km muy interesantes, jaja.
Me queda desearos a todos unas muy felices fiestas y que paseis grandes momentos junto a las personas que más queréis. Yo que estoy en estos momentos tan sensibles, jeje, me queda deciros que le digais un "te quiero" a todas esas personas que son importantes y llenan vuestras vidas.